Es el quinto encuentro de una secuencia de eventos virtuales orientados al acercamiento, intercambio y actualización de conocimientos, opiniones e impresiones entre empresarios, funcionarios, profesionales, especialistas, docentes  y estudiantes, con el objeto de romper barreras de aislamiento e incomunicación existentes en la actualidad.

FUNDAMENTOS

La competitividad es la capacidad de las empresas e instituciones de alcanzar sus objetivos con estándares superiores al promedio de la actividad de referencia en forma sostenible y depende de su forma de innovar y de mejorar permanentemente la calidad de su oferta. Una competitividad cuyo origen etimológico relaciona dos conceptos: la necesidad de ser competentes conociendo a fondo sobre cada tema de la actividad y el competir a fin de vencer  a un oponente,  que nos plantea la importancia  de conocer lo más profundamente posible a nuestros competidores a fin de que en una batalla competitiva podamos reforzar nuestras ventajas estratégicas.

Contar con una estrategia competitiva no es sino tratar de ser diferentes y significa seleccionar intencionalmente un conjunto distinto de alternativas que permitan ofrecer en el mercado una original mezcla de "valores" para la demanda. Este posicionamiento en el mercado parte de tres ejes:

Posicionamiento basado en la variedad de la oferta: selección variada de productos y servicios turísticos y recreativos de acuerdo a las necesidades del mercado objetivo, a partir del concepto "se comercializa lo que se vende".

Posicionamiento basado en las necesidades de la demanda: responder a las necesidades psicológicas y funcionales de la demanda y de la población residente que permitan lograr el más alto grado de satisfacción de ambos segmentos.

Posicionamiento basado en la accesibilidad de las acciones para el logro de los objetivos de cada proyecto. En este caso marca la diferencia entre el futuro deseable y el futuro posible que nos da la realidad.

La segunda década del siglo XXI se caracteriza en la actividad turística, uno de los sectores más dinámicos de la economía global, por presentar mercados nacionales e internacionales que son cada vez más complejos por una prolongada crisis económica, ambiental y social.

En este contexto, es necesario empezar reconociendo que un concepto central para el éxito es el de entender el turismo, y la empresa inserta en esta actividad, como un sistema integral ya que si el destino no es competitivo los negocios en el mismo no lo serán tampoco. Por lo expuesto, se considera que debemos apuntar a promover un turismo con un denominador común: la necesidad del desarrollo y gestión de negocios exitosos y rentables  así como de incorporar el concepto de responsabilidad social en cada actor de la actividad.

La gestión exitosa tanto de destinos como de emprendimientos requieren tener en claro cuál es el papel de los organismos públicos y de las instituciones privadas, con equipos técnicos eficaces y eficientes, que interactúen con el sector empresarial a fin de  que cada “negocio” tenga claras sus oportunidades, barreras, fuerzas y debilidades que deben ser consideradas en una relación de fuerzas competitivas que inciden en cada negocio y que condicionan la competitividad.

La base para este proceso de cambio es la relación entre la productividad, la diferenciación de la oferta y la especialización. El conjunto integrado de estos indicadores permite promover la rentabilidad económica y la rentabilidad social de aquellos relacionados con la actividad

Es importante también unir el campo de la teoría y la práctica, así como es necesario identificar los factores de éxito de cada negocio, asumir una nueva responsabilidad social en el sector y aprender de las experiencias exitosas que se han llevado a cabo.